Curazao es un destino que recompensa la curiosidad. Cuanto más exploras, tanto por encima como por debajo del agua, más descubres. Aunque un resort todo incluido es un excelente punto de partida, la verdadera aventura está en la isla. Estas son las diez mejores cosas que hacer en Curazao, incluidas actividades en resorts destacados y experiencias que encontrarás más allá de sus puertas.
1. Bucea o practica snorkel en los arrecifes de Curazao
Es una experiencia imprescindible. Curazao ofrece algunos de los mejores lugares del Caribe
para practicar buceo y snorkel. La costa sur cuenta con un extenso arrecife costero que
desciende hacia aguas transparentes, con una visibilidad que a menudo alcanza los 30 metros
(100 pies) o más. Encontrarás corales saludables, paredes espectaculares, tortugas marinas,
rayas águila, tiburones de arrecife y cientos de peces tropicales.
Entre los puntos de buceo más destacados se encuentran Mushroom Forest (una sorprendente
formación de corales con forma de hongo), Tugboat (un pecio poco profundo, perfecto para
principiantes), Blue Room (una cueva iluminada desde abajo por una luz azul) y la pared
submarina de Klein Curaçao. Para practicar snorkel directamente desde la orilla, Playa Kalki y
Cas Abao ofrecen condiciones excelentes.
La mayoría de los resorts todo incluido proporcionan equipo de snorkel. El buceo con botella se
reserva por separado a través de centros de buceo del propio resort o de operadores
independientes.
2. Explora Willemstad, declarada Patrimonio Mundial porla UNESCO
Willemstad es, sin duda, una de las ciudades imprescindibles del Caribe. Su centro histórico
está declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y conserva algunos de los mejores
ejemplos de arquitectura colonial neerlandesa. Los edificios están pintados en tonos pastel
amarillos, coral, azules y rosas que lucen aún más intensos bajo el sol del mediodía.
La ciudad se divide en dos distritos conectados por el puente flotante Reina Emma. A un lado,
Punda es el antiguo centro comercial, con almacenes restaurados, boutiques y un animado
paseo marítimo. Al otro, Otrobanda tiene un carácter más tranquilo y residencial. No te pierdas
el paseo marítimo de Handelskade, el Mercado Flotante, donde vendedores venezolanos
ofrecen productos frescos desde sus embarcaciones, ni el Museo Kura Hulanda, un espacio
impactante y esencial dedicado a la historia del comercio transatlántico de esclavos.
Desde The Pyrmont, su ubicación en Pietermaai permite llegar caminando en pocos minutos a
los principales atractivos del centro de Willemstad, de modo que explorar la ciudad se convierte
en algo espontáneo y no en una excursión que haya que planificar durante todo el día.


3. Pasa un día en Klein Curaçao
Klein Curaçao, que significa «Pequeña Curazao», es la pequeña isla deshabitada vecina,
situada a unos 15 kilómetros del extremo sureste de Curazao. Hacer una excursión de un día
hasta allí es una de las mejores experiencias que puedes disfrutar.
Lo que encontrarás: una estrecha franja de arena blanca y brillante, aguas cristalinas en
múltiples tonos de azul, un faro muy fotogénico y un pecio en la costa norte al que pueden
acceder quienes practican snorkel. No hay instalaciones, salvo lo que lleve tu embarcación. Y
justamente ahí está su encanto.
Las excursiones salen regularmente desde el puerto de Willemstad y suelen incluir transporte,
snorkel y almuerzo a bordo. Conviene reservar con antelación a través de tu resort o
directamente con los operadores turísticos, ya que las plazas se agotan con rapidez.
4. Visita las mejores playas de la isla
Curazao cuenta con más de 35 playas, cada una con personalidad propia. Estas son algunas
por las que merece la pena desplazarse:
Cas Abao es una playa amplia y bien cuidada, ideal para practicar snorkel. Tiene una pequeña
tarifa de entrada y servicios básicos, por lo que merece la pena conducir desde Willemstad.
Playa Kenepa Grandi (playa Knip) se encuentra en una bahía natural rodeada de acantilados
ocres, con unos colores en el agua que realmente rivalizan con los de las playas más
fotografiadas del Caribe. Visítala entre semana para evitar las aglomeraciones del fin de
semana.
Playa Lagun es pequeña y se esconde en una estrecha ensenada. Aquí se avistan tortugas
marinas con frecuencia, por lo que es uno de los lugares más fiables de la isla para
encontrarlas.
Playa Forti cuenta con un restaurante en lo alto del acantilado y, para quienes se atrevan, un
punto desde el que saltar al mar. Solo las vistas ya justifican el trayecto.
Jan Thiel Beach es más animada, con clubes de playa, restaurantes, deportes acuáticos y un
ambiente social divertido y popular tanto entre residentes como visitantes.

5. Prueba la auténtica gastronomía y las bebidas deCurazao
La gastronomía de Curazao es realmente gratificante y todavía poco explorada. Combina
influencias neerlandesas, africanas, latinoamericanas y de los indígenas arahuacos, y la isla
posee una marcada identidad culinaria propia.
Keshi yená es el plato más emblemático de la isla. Consiste en una rueda hueca de queso
Edam o Gouda rellena de pollo o carne de res especiados y horneada hasta desprender todo
su aroma. Es un plato intenso, singular y delicioso.
Pastechi son empanadillas fritas rellenas de queso, carne o pescado. Son un clásico de la
comida callejera de Curazao y uno de los desayunos favoritos de sus habitantes. Prueba una
en un puesto junto a la carretera y entenderás por qué.
Pan sera es un pan tradicional, ligeramente dulce y compacto, que suele servirse con sopas y
guisos. Sencillo, reconfortante e inconfundiblemente local.
Si te apetece probar algo más atrevido, encontrarás sopa de iguana en los menús de toda la
isla. Este plato tradicional está profundamente arraigado en la cultura gastronómica de
Curazao. No es para todos los gustos, pero los residentes apreciarán que te animes a probarlo.
Blue Curaçao, la exportación más famosa de la isla, es un licor elaborado con la cáscara seca
de la laraha, un cítrico que solo crece aquí. Visita Landhuis Chobolobo, sede de la marca
original Senior, para realizar un recorrido y una degustación.
Los buenos resorts todo incluido incorporan sabores locales en sus menús. Pregunta
específicamente por los platos típicos en lugar de optar directamente por el bufé internacional.

6. Recorre Pietermaai a pie
Pietermaai es el barrio con más encanto de Willemstad. Esta zona de mansiones coloniales
restauradas de los siglos XVIII y XIX ha experimentado una extraordinaria revitalización durante
los últimos veinte años: pasó de estar parcialmente abandonada a convertirse en uno de los
barrios urbanos más interesantes del Caribe.
Verás fachadas en tonos pastel, cornisas ornamentadas y buganvillas trepando por barandillas
de hierro. A pie de calle, hoteles boutique, galerías, vinotecas y restaurantes ocupan hoy
espacios que antes estaban abandonados. The Pyrmont forma parte de esta historia: sus dos
edificios, Cero Bonito y Kas di Pueblo, se cuentan entre los monumentos históricos del distrito.
Un recorrido a pie por esta zona es una de las mejores actividades económicas que puedes
hacer en Curazao. El distrito es compacto, fácil de explorar caminando y realmente hermoso.
Pregunta en tu hotel por los recorridos guiados o, sencillamente, sal a pasear por tu cuenta. El
encanto del barrio salta a la vista.

7. Deslízate en tirolina
Si buscas un tipo de emoción diferente, Curazao ofrece recorridos en tirolina sobre el árido
matorral de la isla. Volarás por encima de paisajes espectaculares llenos de árboles divi-divi,
cactus y afloramientos rocosos, con vistas que se extienden hasta la costa.
Es una actividad apta para la mayoría de los niveles de condición física y funciona muy bien
como excursión de tarde. No exige pasar un día completo lejos del resort y puede combinarse
fácilmente con una parada en la playa o una comida en Willemstad durante la misma salida.
8. Observa cómo se abre el puente Reina Emma
Es un puente peatonal sobre un canal portuario. Y, aun así, ofrece uno de los pequeños
momentos con más encanto de Willemstad.
Construido en 1888 y todavía en funcionamiento, el puente flotante Reina Emma es una
estructura que gira horizontalmente para permitir el paso de barcos por el canal entre Punda y
Otrobanda. Se abre varias veces al día. Cuando lo hace, los peatones pueden cruzar
gratuitamente en ferry.
El puente es encantador: está pintado de blanco, construido en madera y decorado con farolas
de estilo antiguo. Sin embargo, el verdadero atractivo son las vistas: a un lado se contempla el colorido paseo marítimo de Handelskade; al otro, el mar abierto; y entre ambos, un flujo
constante de embarcaciones. Resulta especialmente hermoso al final de la tarde, cuando la luz
del sol incide sobre los edificios.
9. Vive Pietermaai al caer la noche
Curazao tiene una vida nocturna sorprendentemente animada. Por las noches, Pietermaai se
llena de gente en las mesas exteriores de los restaurantes, la música se escapa de los bares y
el barrio adquiere una energía cálida y social, muy caribeña pero nunca alborotada.
La zona de Handelskade, en Punda, cuenta con bares y restaurantes frente al mar. Otrobanda
ofrece una escena de bares más local y menos orientada al turismo. Jan Thiel, al este de
Willemstad, tiene clubes de playa que se transforman en locales nocturnos a medida que
avanza la noche.
Para los huéspedes de The Pyrmont, su ubicación en Pietermaai significa que todo esto queda
a una agradable distancia a pie, sin necesidad de tomar un taxi.
10. Visita el Parque Nacional Shete Boka
Para descubrir una cara completamente distinta de la isla, el Parque Nacional Shete Boka
(Siete Ensenadas), situado en la escarpada costa norte, ofrece un espectacular paisaje costero
muy alejado de las típicas playas azules de postal.
La costa norte está expuesta a toda la fuerza del Atlántico abierto. Las olas chocan contra
cuevas marinas, los bufaderos expulsan agua pulverizada y los puentes naturales de roca
atraviesan ensenadas donde el agua cambia del azul al verde y al blanco. Las tortugas marinas
anidan en estas playas rocosas.
Senderos bien señalizados conectan las distintas boka (ensenadas), y recorrerlos
adecuadamente lleva entre dos y tres horas. Es un contraste enriquecedor frente a los días de
playa y permite conocer de verdad el carácter más salvaje de la isla.
Planifica tus días: algunas recomendaciones prácticas
Alterna días en el resort con días de exploración. Una de las ventajas de Curazao como destino
todo incluido es que salir del resort para descubrir la isla resulta fácil y gratificante, no
arriesgado ni complicado.
Alquila un coche para tener mayor libertad. Las playas, los parques y los atractivos de la isla
están dispersos, y el transporte público es limitado. Alquilar un vehículo en el aeropuerto o en algún punto de Willemstad te permitirá llegar a todas partes.
Reserva con antelación las excursiones más populares. Las salidas de un día a Klein Curaçao,
los paquetes de buceo y los eventos del Carnaval se llenan. No des por sentado que podrás
reservar el día anterior.
Combina actividades. La isla es lo bastante pequeña como para pasar la mañana en playa
Kenepa y la tarde en Shete Boka durante el mismo recorrido. Pide en tu hotel sugerencias de
rutas.
Reserva tu estancia en The Pyrmont Curaçao y comprueba por ti mismo por qué esta isla es uno de los lugares más extraordinarios del Caribe.
En el corazón de Curaçao
En la costa sur de Curaçao, donde la calma del resort convive con el pulso de Willemstad. A pasos del barrio histórico de Pietermaai y a veinte minutos del aeropuerto.
En el corazón de Curaçao
En la costa sur de Curaçao, donde la calma del resort convive con el pulso de Willemstad. A pasos del barrio histórico de Pietermaai y a veinte minutos del aeropuerto.
Apertura 2026
Sé el primero en vivir el nuevo santuario costero solo para adultos de Curaçao.
FAQ
Curaçao’s southern coast has a long fringing reef that drops into clear water, with visibility often reaching 30 meters or more. Standout dive sites include Mushroom Forest, the Tugboat wreck (shallow and good for beginners), the Blue Room cave, and the wall at Klein Curaçao. For snorkeling straight from shore, Playa Kalki and Cas Abao offer excellent conditions. Most all-inclusive resorts include snorkeling gear, while scuba diving is usually booked separately through a dive operation.
Klein Curaçao is an uninhabited island about 15 kilometers off the southeastern tip of Curaçao. Day trips leave regularly from Willemstad’s harbor and usually include transport, snorkeling, and lunch on board. These trips fill up quickly, so it’s best to book ahead through your resort or directly with a tour operator.
Start with keshi yená, the island’s most iconic dish: a hollowed wheel of Edam or Gouda filled with spiced chicken or beef and baked. Pastechi (fried pastry pockets with cheese, meat, or fish) are a street food staple and a favorite local breakfast. Pan sera, a slightly sweet dense bread, often comes with soups and stews. For a drink, Blue Curaçao is made from the dried peel of the laraha citrus that grows only here, and you can tour and taste at Landhuis Chobolobo.
A rental car helps a lot. The island’s beaches, parks, and attractions are spread out, and public transport is limited, so a car from the airport or a Willemstad location opens up everything. That said, if you’re staying in Pietermaai, much of central Willemstad’s highlights, dining, and nightlife are within walking distance.
Plenty. Willemstad’s UNESCO-listed historic center has some of the best-preserved Dutch-colonial architecture in the Caribbean, along with the Queen Emma Pontoon Bridge that rotates open for passing ships. Shete Boka National Park on the rugged north coast offers sea caves, blowholes, and walking trails that take two to three hours. You can also go zip lining over the island’s dry scrubland, take a walking tour of Pietermaai’s restored mansions, or explore the neighborhood’s social evening scene.